
April
April was a freshman at an area college. She was thrilled to be living in the dorm and on her own. Her grades were good, she made friends easily, and she often told her parents and friends back home how much she loved school. Midyear she began dating a confident, good-looking upperclassman who appeared to know everyone. He seemed crazy about her, planning all of her free time and always wanting to be alone with her. At first, April was flattered by his attention, but she was increasingly uncomfortable with some of his demands. As he continued to press her for commitments, she decided she was too young to be so serious.
One weekend after spring break, her roommate was away and April attended a party. He happened to be there, too. There was some drinking and he persuaded April to let him walk her back to the dorm. He was attractive, easy to talk with and obviously still had feelings for her. April was reminded of why she had cared for him.
They arrived at the dorm room, where he suddenly grew demanding and refused to leave. He became violent and forced April to have sex with him. No one heard her screams. After he was gone, she called a friend to share her misery. April told her how violated she felt and that she couldn’t tell her parents because of the shame it would cause.
Was it rape? April wasn’t sure, because they had been intimate before and people would say she enticed him. Was she pregnant? Her friend told her to call Center for Women in Transition’s 24-hour emergency crisis line, which she did. April had a confidential conversation with a trained sexual assault advocate. The advocate was caring and nonjudgmental as she listened to April’s story. She confirmed that April had been raped, and then explained the services available to her.
That day, April came to the Center, where she received a confidential, forensic medical exam. She met with trained, compassionate staff from the Sexual Assault Nurse Examiner Program who provided April with what she needed most—the emotional and medical support of people who really understood the trauma and anxiety of her experience.
April is now a trained volunteer for the Center for Women in Transition, and within the year, she will graduate and become a teacher. Once, April was a victim of rape. Today, she proudly identifies herself as a survivor.
Abril
Abril cursaba su primer año en una universidad de la zona. Ella estaba muy entusiasmada de estar viviendo en los dormitorio y ella sola. Sus calificaciones eran buenas, hizo amigos con facilidad, y a menudo comentaba a sus padres y amigos en su ciudad de origen cuánto le gustaba la escuela. A mediados del año escolar comenzó a salir con un chico que estaba en un grado mas avanzado que ella, el era un chico confidente, guapo que parecía conocer a todos. Parecía loco por ella, el le planificaba todo su tiempo libre y siempre quería estar a solas con ella. Al principio, Abril se sentía halagada por su atención, pero ella cada vez se sentía más incómoda con algunas de sus demandas. Conforme el continuaba presionándola para que se comprometiera mas con la relación, ella decidió que era demasiado joven para tener una relación tan seria.
Un fin de semana después de las vacaciones de primavera, su compañera de habitación estaba fuera y Abril asistió a una fiesta. Dio la casualidad que el también estaba allí. Estuvieron tomando y el persuadió a Abril para que le permitiera acompañarla de regreso al dormitorio. El era atractivo, era fácil hablar con el y, obviamente todavía tenia interés en ella. Abril recordó el porque se había interesado en él.
Llegaron al dormitorio, donde el de pronto se puso exigente y se negó a abandonar el dormitorio. Él se puso violento y forzó a Abril a tener relaciones sexuales con él. Nadie escuchó sus gritos. Después de que él se había ido, llamó a una amiga par compartir su sufrimiento. Abril le contó a su amiga que se sentía violada y cómo se sentía que no podía decirles a sus padres por la vergüenza que causaría.
¿Fue una violación? Abril no estaba segura, porque antes habían tenido intimidad y la gente diría que ella lo provoco. ¿Acaso estaba embarazada? Su amiga le dijo que llamara al Centro para Mujeres en Transición a la línea de crisis de 24 horas, ella lo hizo. Abril tuvo una conversación confidencial con un trabajador capacitado en asalto sexual. El trabajador se mostró compasivo y no juzgo a Abril mientras escuchaba su historia. El trabajador le confirmó que si había sido violada e inmediatamente le explico los servicios disponibles para ella.
Ese día, abril llegó al Centro, donde recibió un examen médico forense confidencial. Se reunió con personal capacitado del programa de enfermeras de exámenes de asalto sexual, quien le ofreció a Abril lo que mas necesitaba en ese momento- el apoyo médico y emocional de personas que realmente entienden el trauma y la ansiedad de su experiencia.
Abril es ahora voluntaria capacitada para el Centro para Mujeres en Transición, y en este año, se graduará y se convertirá en maestra. Una vez Abril fue víctima de violación. Hoy, con orgullo se identifica a sí misma como una sobreviviente.






